Lo que comenzó hace poco más de una década como una pequeña cocinería impulsada por un fondo concursable, hoy es uno de los emprendimientos gastronómicos más reconocidos del entorno del Parque Angostura.
Ilwén Sabores del Campo, liderado por la emprendedora mapuche Donatila Antinao, ha logrado transformar la tradición culinaria de su pueblo en una propuesta turística y gastronómica que atrae visitantes de distintas regiones del país y que demuestra que la identidad también puede ser una ventaja competitiva.
Originaria de la comunidad mapuche Mañuco, en Galvarino, Región de La Araucanía, Donatila creció rodeada de tradiciones, conocimientos ancestrales y una estrecha relación con la tierra. Tras estudiar Ecoturismo y adquirir experiencia en el sector hotelero en Pucón, decidió junto a su familia radicarse en la comuna de Quilaco, donde identificó una oportunidad para crear una oferta gastronómica distinta a la existente en la zona.
Fue en 2015, gracias a un fondo del Centro de Emprendimiento Colbún (CEC), que nació Ilwén Sabores del Campo, cuyo nombre significa "Rocío del Amanecer" en mapudungún, en homenaje a su hija. El proyecto obtuvo el primer lugar del programa y permitió dar el primer paso para levantar una cocinería que, con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en un restaurante consolidado.
"Nunca quisimos hacer lo mismo que todos. Si el resto ofrecía una cocina tradicional, nosotros queríamos mostrar algo diferente: la gastronomía mapuche desde su origen, con recetas familiares, productos frescos y una experiencia que permitiera conocer nuestra cultura. Nuestra cocina cuenta una historia y cada plato tiene identidad", señala Donatila Antinao.
Actualmente, Ilwén Sabores del Campo no solo ofrece preparaciones tradicionales con ingredientes locales como quinoa, piñones, changles, mote y hierbas del territorio, sino que además ha desarrollado una experiencia turística y educativa. El restaurante cuenta con una ruca donde realiza talleres de gastronomía mapuche, actividades culturales y capacitaciones para establecimientos educacionales, instituciones públicas y organizaciones que buscan conocer la cosmovisión y patrimonio culinario del pueblo mapuche.
Entre sus preparaciones más reconocidas destacan el cerdo ahumado en salsa de avellanas, el risotto de mote, el risotto de quinoa, las empanadas de changle y diversas recetas tradicionales elaboradas con productos adquiridos a productores locales, fortaleciendo así la economía del territorio.
El camino, sin embargo, no estuvo exento de dificultades. Los primeros desafíos estuvieron relacionados con la obtención de permisos, los cambios de uso de suelo, la escasa visibilidad del negocio y la necesidad de posicionarse en un mercado donde prácticamente no existía una oferta turística consolidada. A ello se sumó la pandemia, que obligó al emprendimiento a reinventarse para continuar operando.
"Partimos siendo una cocinería muy pequeña y nadie nos conocía. Tuvimos que aprender de administración, costos, promoción y gestión del negocio. Fueron años de mucho esfuerzo, pero nunca dejamos de creer que había espacio para una propuesta diferente. Hoy ver que llegan visitantes de distintos lugares buscando nuestra gastronomía demuestra que valió la pena", afirma la emprendedora.
Desde el Centro de Emprendimiento Colbún destacan que este caso refleja cómo el acompañamiento permanente, la capacitación y el acceso a financiamiento pueden transformarse en herramientas concretas para fortalecer negocios sostenibles en los territorios.
"Historias como la de Donatila representan el propósito del Centro de Emprendimiento Colbún: acompañar a emprendedores con identidad, visión y compromiso para que transformen una buena idea en un negocio sostenible. Ilwén Sabores del Campo demuestra que cuando se combinan talento, perseverancia y formación, es posible generar desarrollo económico, fortalecer el turismo local y, al mismo tiempo, poner en valor el patrimonio cultural de nuestro país", destaca Vanessa Verdugo, directora del Centro de Emprendimiento Colbún.
Hoy, Ilwén Sabores del Campo se ha convertido en un referente del turismo gastronómico del Biobío, posicionando la cocina mapuche como una experiencia auténtica que rescata saberes ancestrales, impulsa el desarrollo local y demuestra que el emprendimiento con identidad puede convertirse en un motor de crecimiento económico para las comunidades.
Dirección: Hijuela San Nicolás lote B San Ramon Quilaco.
Instagram: https://www.instagram.com/ilwen.sabores.delcampo/?hl=es
