Hernán Araneda, gerente general de Fundación Chile: "Los recursos naturales no son una maldición, son para nosotros una bendición"
En conversación con Entreprenerd Podcast, el gerente general de Fundación Chile, Hernán Araneda, explicó que la misión original de la institución que cumplió 50 años sigue vigente: contribuir a que Chile avance hacia una economía más innovadora, productiva y sostenible con foco en deep tech, talento y una agenda binacional con Finlandia.
UNIO 2026.- A medio siglo de su creación, Fundación Chile busca actualizar su rol histórico como catalizador de innovación público-privada. La entidad, nacida en 1976 con participación del Estado de Chile y la compañía estadounidense ITT, se ha consolidado como una corporación privada sin fines de lucro orientada a resolver brechas de desarrollo, sofisticación productiva y transferencia tecnológica.
En conversación con Entreprenerd Podcast, su gerente general, Hernán Araneda, explicó que la misión original de la institución sigue vigente: contribuir a que Chile avance hacia una economía más innovadora, productiva y sostenible.
"Fundación Chile es una corporación privada, sin fines de lucro, que tiene, como decías tú, 50 años y donde participan de manera muy colaborativa el Estado de Chile y el sector privado".
Hernán Araneda en exclusiva con Entreprenerd Podcast
"Es una organización privada, administrativa y legalmente es privada, no somos un servicio público, no somos un ministerio o un pedazo de un ministerio, no somos una empresa pública tampoco, es una corporación privada", detalló Araneda.
Una institución privada con impacto público
A diferencia de un servicio público o una empresa estatal, Fundación Chile opera con flexibilidad privada, pero con objetivos de impacto país. Ese diseño le ha permitido entrar en sectores donde el mercado aún no está dispuesto a asumir riesgos, validar tecnologías, crear empresas y luego retirarse para que el sector privado escale esas soluciones.
Araneda lo define como un rol pionero: intervenir donde no hay soluciones fáciles, abrir mercados y demostrar que ciertos modelos pueden funcionar. En sus primeras décadas, este enfoque se tradujo en la creación de más de 100 empresas, varias de ellas en sectores que luego se transformaron en industrias relevantes para el país.
Entre los casos destacados se cuentan iniciativas en salmonicultura, berries, energía solar fotovoltaica, alimentos, envases y productos agroindustriales. Según Araneda, Fundación Chile creó la primera empresa de salmón cultivado en el hemisferio sur y también impulsó proyectos tempranos en energía solar sin subsidio público.
"Nuestro rol es identificar dónde están esos potenciales y tirarnos a la piscina", señaló.
Esa lógica —entrar, probar, acelerar y salir— sigue siendo parte del ADN institucional. Sin embargo, la organización ya no se estructura por industrias, como en sus primeros años, sino por grandes desafíos: sustentabilidad y cambio climático, desarrollo económico sostenible y desarrollo humano.
Talento, startups científicas y economía sofisticada
Uno de los cambios relevantes de los últimos años ha sido el fortalecimiento del foco en impacto público. Araneda asumió la gerencia general en 2022 con el mandato de aumentar la escala de las iniciativas y construir un portafolio con efectos de largo plazo.
En esa línea, Fundación Chile mantiene programas como Talento Digital para Chile, Expande y Chile Global Ventures, todos organizados bajo una mirada de desafíos y no solo de sectores productivos. El objetivo es abordar brechas que frenan la innovación: falta de talento, bajo acceso a financiamiento paciente, debilidad en transferencia tecnológica y limitada conexión entre ciencia, mercado e industria.
Uno de los proyectos emblemáticos actuales es StartupLab01, ubicado en el distrito de innovación del centro de Santiago. El espacio busca apoyar emprendimientos de base científico-tecnológica, un segmento que requiere más tiempo, infraestructura y capital que una startup tradicional de software.
"Chile no está creando empleo de calidad, lo sabemos. Entonces aquí hay que hacer algo distinto: hay que crear más empresas de base científico-tecnológica y hacerlas crecer"
Hernán Araneda, gerente general de Fundación Chile
El compromiso inicial es ambicioso: apoyar hasta 200 emprendimientos deep tech en cinco años, aunque Araneda reconoce que alcanzar 80 de alta calidad ya sería un resultado significativo. El proyecto cuenta con apoyo de Corfo, Banco Interamericano de Desarrollo, BancoEstado y otros actores del ecosistema.
Chile y Finlandia: una plataforma para transferir tecnología al futuro
Uno de los ejes más estratégicos del nuevo ciclo de Fundación Chile es la plataforma binacional de transferencia tecnológica entre Chile y Finlandia. Para Araneda, se trata de una oportunidad comparable, en términos históricos, al impacto que tuvo el vínculo Chile-California en el desarrollo agroexportador del país.
La apuesta se explica por una combinación de intereses. Finlandia, con una población menor que Chile pero un PIB superior, busca acercarse a cadenas globales de valor vinculadas a minerales críticos y energía limpia. Chile, en tanto, busca aprender de uno de los sistemas de innovación más eficientes del mundo.
"Finlandia quiere trabajar en Chile. ¿Por qué? Porque Finlandia es un país chico, tiene un cuarto de la población de Chile, pero el doble del PIB. Y quiere estar cerca de las cadenas globales de valor en minerales críticos y en energía limpia"
Explica Hernán Araneda, en relación a la plataforma binacional de transferencia tecnológica entre Chile y Finlandia.
La plataforma no es una herramienta digital, sino un espacio de colaboración entre empresas, centros tecnológicos, emprendedores e instituciones de ambos países. Su foco estará en tres áreas principales: minería sostenible, industria forestal y construcción en madera, y desarrollo regional inteligente.
En minería, el trabajo comenzará con foco en la mediana minería de Atacama, buscando desarrollar proveedores locales con mayor sofisticación tecnológica. En forestal y madera, la mirada apunta a incorporar aprendizajes finlandeses en construcción industrializada, eficiencia energética y vivienda sustentable. Y en desarrollo regional inteligente, el objetivo es ayudar a las regiones chilenas a gestionar innovación con una visión más sistémica.
"El futuro está en nuestra naturaleza"
Para Araneda, el desafío de fondo es que Chile logre superar la llamada trampa de los ingresos medios, sofisticando su economía sin renunciar a sus ventajas naturales. En su visión, los recursos naturales no son una limitación, sino una base desde la cual desarrollar tecnología, innovación y nuevos modelos productivos.
El principal obstáculo, reconoce, es el financiamiento adecuado para asumir riesgos. Innovar implica aceptar que no todas las apuestas serán exitosas, pero también entender que no correr riesgos puede significar hipotecar el desarrollo futuro del país.
En el cierre de la conversación, Araneda resumió el mensaje que busca instalar Fundación Chile en su aniversario número 50:
"Los recursos naturales no son una maldición. Los recursos naturales son para nosotros una bendición".
Hernán Araneda, en A.P.P.E. Studios de Entreprenerd Podcast
Y agregó una idea que condensa la nueva etapa institucional: Chile tiene condiciones para desarrollar soluciones con impacto global, pero debe actuar con decisión.
"Este es el momento en que Chile tiene que seguir adelante innovando y emprendiendo con todo lo que tenemos y con la máxima valentía posible".
